Seguro que en algún momento de tu vida se te ha pasado por la cabeza “retocarte” algo. Un lunar que no te gusta, una verruga que te molesta, una asimetría leve… Y has pensado en buscar en internet. Pero claro, escribir “mancha oscura en la cara” en el buscador no es demasiado concreto.
Y te has topado con tal cantidad de información que has acabado por abrumarte, e incluso has desistido. Pero en el fondo te gustaría saber y poder tomar una decisión. La cuestión es: ¿por dónde empiezas? ¿Qué tomas en serio y qué coges con pinzas?
Hay muchísima información sobre estética, pero no toda es útil ni fiable. En este espacio vas a aprender a desglosar y valorar todo lo que leas.
Dónde buscar: las fuentes que te ayudarán
Hay muchas fuentes, y todas aportan algo: experiencias personales, información técnica, fotos, opiniones… Todas tienen pros y contras. No es que haya una mejor o peor; todas son válidas porque ofrecen cosas diferentes.
- Clínicas y centros: suele ser lo primero que aparece. En este tipo de páginas la información que se encuentra es sobre todo acerca del procedimiento, la técnica o técnicas que se realizan allí, el tipo de aparatología y la potencia, si hace falta anestesia local o general y un montón de cosas con un enfoque clínico. Son ideales para un primer acercamiento: ponerle nombre a lo que tienes en mente y saber qué más buscar. Importante: valida la habilitación del especialista.
- Redes sociales: es muy habitual que el paso siguiente sea meterse en las redes sociales de estos centros y clínicas, en concreto en los del equipo, ya sea un cirujano o una persona que hace micropigmentación. Ayudan mucho a hacerte una idea visual de cómo puede quedar lo que te estás planteando. Una cosa que hay que tener muy en cuenta al explorar estos perfiles es el tipo de contenido que suben, sobre todo en el caso de cirugía.
- Creadores de contenido: muchas veces una red social enlaza con el perfil de alguien que crea contenido de este tipo, o se ha hecho un procedimiento en ese centro/clínica. Lo bueno de este tipo de perfiles es que hablan desde lo que han vivido y cómo lo han vivido, aunque en la mayoría de los casos no se profundiza ni se ahonda en cómo ha sido la experiencia.
- Foros: hay foros con enfoques de todo tipo: temáticos y variados. Los temáticos suelen ser más completos y permiten leer experiencias detalladas y opiniones sin censura; también permiten interactuar. Además, hay foros en otros idiomas, y con lo fácil y rápido que es traducir hoy en día, vale la pena investigar por ahí también. Aunque las opiniones buenas son las que más se posicionan y las que más interesan, sobre todo se aprende de las malas: te empujan a investigar si eso es cierto o no. El problema es que muchos están obsoletos, y aunque nadie responda, al menos las experiencias siguen ahí.
- IA: Es una herramienta muy útil para resumir información rápidamente, ahorrándote mucho tiempo. Pero hay que fijarse en las fuentes y hacer las preguntas adecuadas. No te hace todo el trabajo. Además, no todas las IAs te dan la misma información; algunas por protección de datos ni siquiera dan nombres.
Cómo filtrar: qué merece la pena
Una vez has hecho la labor de investigación y te has empapado de información, toca filtrar.
- Perfiles profesionales: más que buscar fotos y vídeos de pacientes con un encuadre, una pose y una luz específicas, hay que fijarse en que haya imágenes intraquirófano/post tratamiento y mejor aún si hay una comparativa con el antes y el después. Este tipo de imágenes no suelen pretender ser bonitas ni de portada; buscan mostrar el resultado tal cual, sin juegos de luz o ropa. Lo que se ve es lo que hay. Desconfía de las imágenes sin contexto o “de revista”.
- Perfiles de creación de contenido: pueden servir como opinión, pero hay que mirar bien si es una colaboración pagada o una publi, porque entonces estaríamos hablando de una opinión comprada. También pueden servirte para hacerte una idea de la experiencia, pero la mayoría de las veces no aportan información lo suficientemente relevante como para saber cómo elegir. Suele ser más superficial.
La información más importante es la que responde a las preguntas cómo y por qué. Esta es la información que te permitirá entender cómo se lleva a cabo un procedimiento, cómo hay que cuidarse una vez realizado, qué es lo que hay que tener en cuenta antes, durante y después, y por qué es así.
Aunque es jugoso ver resultados, hay que darle especial valor a la información que habla de riesgos, tiempos y procesos; también a las opiniones negativas y a las malas experiencias. Esta puede ser la diferencia entre elegir con las cartas sobre la mesa y elegir a base de marketing.
En qué centrarte: no te compares con el resto, empieza por ti
Aunque la información es el primer paso, lo primero que hay que hacer es distanciarse de las expectativas. ¿Por qué? Porque cada cuerpo es un mundo y cada anatomía es diferente. También hay que tener en cuenta tu salud: si tienes algún problema que pueda interferir, tus hábitos alimentarios, si fumas o bebes…
No es igual la circulación de una persona que fuma que la de otra que no. Hay personas propensas a las cicatrices queloides o hipertróficas. La toma de medicación o suplementación también puede influir en el postoperatorio. En resumen: hay muchas cosas que pueden alterar la correcta recuperación.
Una cosa que quiero que te quede clara es que un mismo procedimiento, realizado por las mismas personas y con la misma técnica o aparatología no se ve exactamente igual en una persona que en otra. Saber y entender esto es el primer paso para liberarte de las expectativas. Porque no ayudan a decidir: deciden por ti.
El contenido audiovisual es una herramienta para ayudarte a balancear y ajustar las posibles expectativas que tengas. No se debe usar como un método de tortura ni obsesión. Tú eres tú, y la persona de la imagen o vídeo es una persona distinta a ti.
Por eso compararse nunca sale bien. Incluso aunque encuentres imágenes de personas con una anatomía similar, no son idénticas, pero es cierto que te aliviará un poco mentalmente al ser algo más “exacto”.
La información es solo el principio
La información no es el fin, es solo la llave que te abre la puerta para poder elegir qué camino es el tuyo. Te permite hacerte preguntas y reflexionar. Y eso está bien. Si decides cruzar el umbral o no, es algo que solo te atañe a ti; a nadie más. Independientemente de tu decisión, lo importante es que la hayas basado en datos contrastados y reales.
Si tienes alguna duda o hay algún tema del que quieras que hable, no dudes en escribirme. Nos vemos en las redes.
